VIVIR EN EL CAÑÓN DE YERBABUENA ENTRE GRIETAS Y HUNDIMIENTOS

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A unos 15 minutos de la cabecera municipal de Ahualulco, se encuentra la comunidad de Cañón de Yerbabuena, y frente a ella, un cerro en el que entre una superficie blanca y el verde de las plantas, asoma un color rojizo que delata las grietas que se han abierto entre la tierra.

La comunidad localizada en la carretera federal 63, entre Ahualulco y Moctezuma, hace verdadero honor a su nombre, no más de 50 casas están dispersas en el cañón formado por los cerros; aunque se ven pequeños grupos de cabras pastando, no hay mucho éxito al tocar a la puerta de las viviendas, se requieren varios intentos para entablar una conversación.

Para los pobladores resulta extraña la palabra «grietas» o «falla geológica», pero al cuestionarles sobre aberturas en la tierra sin razón aparente, pronto comienzan a señalar con el dedo las zonas en donde han detectado esa peculiaridad para los extraños, pero común para ellos.

Don Marcelo es habitante de la zona, dice no recordar una fecha exacta en que hayan comenzado a detectar las grietas, y con ánimo de sorprender a los curiosos bromea y dice que la tierra se ha tragado a algunas personas, luego rectifica, -no ha pasado tal cosa-.

El hombre dice desconocer si los agrietamientos han llegado también a algunas viviendas, pero donde sí es perceptible el problema es en la parte superior del cerro, así como en la carretera, que si bien se encuentra en mucho mejores condiciones que algunas calles de la Capital potosina, sí alcanza a asomar un par de «parches» y una modificación notoria en su trazo, prueba del deslizamiento que ha tenido la tierra.

Por parte del Ayuntamiento, el secretario General David Arriaga Mendoza Jacobo, explicó que al tratarse de una carretera federal, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) es la que se encarga de darle mantenimiento constante, mientras que la administración municipal está al pendiente de las necesidades de los pobladores y tiene a la comunidad catalogada como zona vulnerable en su Atlas de Riesgos.

Aunque se sabe que en varias ocasiones han acudido expertos a estudiar la zona, el Ayuntamiento no tiene informes respecto al origen de las grietas o un posible remedio para disminuir las afectaciones, sin embargo, durante esta administración, que se encuentra en su segundo periodo al haber sido reelecta, no se han otorgado permisos para la explotación de material arcilloso, con la intención de evitar que se agudice el problema.

El funcionario municipal informó que sí hay algunas viviendas en las que se han detectado agrietamientos, sin embargo no lo atribuyen propiamente al desplazamiento, sino al material rocoso del cañón, que es diferente al que se observa en el cerro lleno de grietas. Aunque sí se ha recomendado que las familias de Cañón de Yerbabuena sean reubicadas, reconoció que es difícil convencerlas, «se les ha dicho los riesgos, pero son propiedades herencia de la familia y es complicado cambiarlos de ubicación».

En cuanto a la carretera, asegura que no se han presentado grietas como tal, ni siquiera con las bajadas de agua en temporada de lluvia, pero sí hay un evidente desplazamiento; también reconoce que existe otra ruta que conecta a Ahualulco con Moctezuma, misma que rodea los cerros y por ende la falla, pero esto también significa un mayor tiempo de traslado, por lo que los automovilistas suelen optar por la carretera 63.

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