PROPONEN CREAR UN GRAN TELESCOPIO DE ESPEJO LÍQUIDO EN LA LUNA

Fue una idea que se descartó hace años. Ahora, un equipo de astrónomos quiere desempolvar esta idea y darle un buen uso.

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La idea de construir un telescopio de espejo líquido para ver estrellas de hace 13.000 millones de años en la superficie de la Luna lleva cogiendo polvo en las “estanterías” de la NASA unos cuantos años. Ahora, un grupo de astrónomos de la Universidad de Texas en Austin (EE. UU.) quiere traer de vuelta este proyecto que aparentemente resultaba un tanto insólito: un telescopio de espejo líquido de nada menos que 100 metros de diámetro y construido en la superficie de la Luna. ¿Viable?

 

Este telescopio podría estudiar las estrellas de la Población III

Hace más de una década (en un articulo de 2007 publicado en la revista Nature) de esta idea que se basa en que, en lugar de colocar un espejo sólido, que sería un material pesado, costoso y frágil, se utilizaría una capa líquida metálica y reflectante (como el mercurio) que flotaría sobre un tanque masivo de otro líquido, consiguiendo que sea más liviano y transportable. Para lograr este tamaño de 100 metros como espejo primario, este giraría constantemente sobre otra capa de líquido reflectante para lograr la forma parabólica correcta. ¿Su objetivo? Mirar hacia atrás en los primeros momentos posteriores a la creación del universo observable, lejos del ajetreo y las luces de la Tierra, hacia la escurridiza Población III de estrellas (que habrían sido varios cientos o incluso mil veces más masivas que el Sol, estrellas gigantes, calientes y luminosas que nunca hemos visto).

«La teoría predice que hubo una época anterior, cuando las galaxias aún no existían, donde las estrellas individuales se formaron por primera vez: las elusivas estrellas de la Población III. Este momento de ‘primera luz’ está más allá de las capacidades incluso del poderoso JWST, y en su lugar necesita un telescopio ‘definitivo’ ”, explica Volker Bromm, fisico teórico y coautor del trabajo.

Bien es cierto que conforme desarrollamos instrumentos más innovadores, nuestros conocimientos astronómicos van mejorando y perfilándose cada vez más certeros, de ahí que cada vez haya más telescopios mirando hacia los límites del universo, durante sus primeros días de vida. Sin embargo, superar estos límites requiere enfoques revolucionarios, como puede ser esta idea del telescopio de espejo líquido lunar que, además, sería significativamente más barato que construir uno al uso.

¿Por qué en la Luna?

Sin todos esos efectos de la atmósfera terrestre, el telescopio, bautizado inicialmente en su día como Telescopio de Espejo Líquido Lunar (LLMT) alcanzaría una claridad nunca antes vista, lejos de la contaminación terrestre y de cualquier atisbo de luz. (Ahora ha obtenido el apodo de “telescopio increíblemente grande”).

“Tales telescopios, quizás de 100 metros de diámetro, podrían ver las primeras fases del universo después del Big Bang”, comentaban los autores en su artículo de 2007.

El telescopio operaría de forma autónoma desde la superficie lunar, probablemente un cráter (desde cualquiera de los polos de la Luna) recibiendo energía de una estación de recolección de energía solar en la misma Luna, que transmitiría datos a un satélite en órbita lunar y, desde allí, a nosotros: a la Tierra.

¿Es tan extraño como parece?

Realmente no. Existen telescopios como el Large Zenith Telescope en Columbia Británica, Canadá, uno de los telescopios más grandes del mundo, que es precisamente un telescopio de espejo líquido; aunque su diámetro es de solo 6 metros, claro.

El telescopio sería estacionario y estaría continuamente estudiando el mismo trozo de cielo, recolectando suficiente luz para perforar la oscuridad de la Edad Oscura Cósmica y captar la tenue luz de estas estrellas distantes de hace más de 13.000 millones de años.

 

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